RATAS, RANAS E INSECTOS, LOS ALIMENTOS PARA COMBATIR EL HAMBRE EN COREA DEL NORTE

El testimonio de Shin Dong-hyuk, un hombre que estaba en uno de los centros de detención política de Corea del Norte, y que logró escapar, reveló que en esos lugares el hambre es la norma, reporta Infobae.

Shin contó al periodista Blaine Harden que por las noches él y otros niños robaban pepinos y peras verdes y se los comían en el mismo huerto, antes de que los guardias los encontraran y golpearan.

“A los guardias, sin embargo, no les importaba si Shin y sus amigos comían ratas, ranas, serpientes e insectos. Abundaban con intermitencia en la extensión que usaba pocos pesticidas y excrementos humanos como fertilizante”, escribió el periodista.

En los centros de detención Corea del Norte, cuatro familias comparten un solo bombillo de luz, en las cocinas de carbón se preparan 700 gramos de maíz por adulto y los 300 por niño, más algo de col y sal, que se distribuyen por día.

Cazar y asar ratas se convirtió en una pasión para Shin. Las cazaba en su casa, en los campos y en las letrinas. Al caer la tarde se encontraba con sus amigos en su escuela primaria, donde había una parrilla de carbón, y las asaba. Shin les pelaba la piel, descartaba las entrañas y le ponía sal a lo que quedaba”, resume un libro de Harden.

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HAMBRUNA LOS OBLIGA A COMER HOJAS DE ÁRBOLES

En Sudán del Sur, las personas sufren hambruna, por lo que se han visto obligados a comer hojas de árboles o semillas para engañar al hambre, informó este lunes la organización Norwegian Refugee Council (NRC).

“Las comunidades que intentan sobrevivir a una crisis alimentaria aguda han recurrido a estrategias de adaptación consistentes en comer alimentos silvestres apenas comestibles”, declaró en un comunicado la directora del NRC, Rehana Zawa.

“Las hojas de sabor amargo que comen las familias con las que hemos hablado provienen del árbol de Lalop y tienen un valor nutricional limitado. Si las familias comen esas hojas y casi ninguna otra cosa, la malnutrición aparece rápidamente”, advirtió Zawar, tras haber vuelto de una misión cerca de Aweil (noroeste).

hambruna sudan

El 20 de febrero, el gobierno de Sudán del Sur declaró el estado de hambruna en los condados de Leer y Mayendit (norte), mientras que Naciones Unidas evaluó en 100 mil el número de personas directamente amenazadas.

“El consumo de semillas es especialmente alarmante. Sin semillas para los cultivos, las familias no tendrán nada que plantar para la próxima temporada. Esto podría agravar la crisis alimentaria y amenaza con extender la hambruna”, advirtió el NRC.

Las agencias de la ONU y las organizaciones humanitarias necesitan unos 1.600 millones de dólares para enfrentar esta situación, según el NRC, aunque de momento sólo se ha recabado el 18% de este monto. Afirman que la hambruna sería consecuencia de más de tres años de guerra civil que ha perturbado la agricultura, disparado la inflación y obligado la población a dejar sus hogares.

SUDÁN DECLARA EN ESTADO DE HAMBRUNA VARIAS ZONAS DEL PAÍS

El gobierno de Sudán del Sur declaró este lunes en situación de hambruna varias zonas del país, donde 5 millones de personas, la mitad de la población pasa hambre.

Algunas zonas del estado de Unidad, en el norte del país, están en situación de “hambruna o riesgo de hambruna”, provocada por la guerra que azota Sudán del Sur desde hace más de tres años, declaró Isaiah Chol Aruai, presidente de la Oficina Nacional de Estadísticas de Sudán del Sur.

“La convergencia de pruebas muestra que los efectos a largo plazo del conflicto, junto con los altos precios de la comida, la crisis económica, la baja producción agraria y las mermadas opciones de subsistencia” han resultado en 4,9 millones de personas afectadas por la hambruna, dijo.

La clasificación del hambre se corresponde con una escala reconocida internacionalmente en la que una falta extrema de alimentos comporta la inanición y la muerte.

“La principal tragedia del informe que se ha presentado hoy (…) es que se trata de un problema causado por el hombre”, denunció Eugene Owusu, coordinador humanitario de Naciones Unidas para Sudán del Sur.

11 MILLONES DE MENORES PROPENSOS A LAS CONSECUENCIAS DE EL NIÑO, SEGÚN UNICEF

Unos once millones de menores pueden sufrir hambruna, enfermedad, y efectos perniciosos en su desarrollo físico y mental a causa del fenómeno meteorológico El Niño, que este año es especialmente extremo y ya está causando sequía e inundaciones en vastas áreas de África, Asia y Latinoamérica.

“Las consecuencias podrían extenderse durante generaciones a menos que las comunidades afectadas reciban apoyo”, según denunció hoy el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) en un comunicado.

Este fenómeno climático genera una corriente de agua cálida en el océano Pacífico, que provoca un incremento de la temperatura del mar en la costa, generando lluvias torrenciales en las zonas cercanas al litoral.

Si bien este fenómeno no es causado por el cambio climático, sí se ha comprobado que se ha exacerbado a causa del calentamiento global.

Sudamérica es una de las regiones del mundo más afectadas y mientras se puede experimentar inundaciones en algunas zonas del subcontinente, en otras pueden haber graves sequías.

La agencia de Naciones Unidas para la Infancia recuerda que más allá de los riesgos de muerte, El Niño puede provocar el aumento de enfermedades como la malaria, el dengue, la diarrea o el cólera, que son especialmente mortales entre la población infantil.

“Cuando condiciones meteorológicas extremas privan a las comunidades de sus medios de subsistencia, los niños pequeños a menudo sufren malnutrición, lo que les pone en alto riesgo de enfermedad, retraso en su desarrollo mental y muerte prematura”, indica el comunicado.

Por su parte, Cristoph Boulierac, portavoz de Unicef, recordó en rueda de prensa las consecuencias que tuvieron pasados episodios de El Niño.

En lugares como Kenia y Tanzania las inundaciones provocaron el incremento de las poblaciones de mosquitos y como consecuencia el aumento de los casos de malaria.

En Perú el fenómeno de El Niño en 1997-1998 dejó como consecuencia el aumento de los casos de menores con retroceso en su desarrollo físico.

Según Unicef, el fenómeno de El Niño en 2015 ya está afectando considerablemente a varias zonas del mundo, entre ellas Centroamérica, donde la sequía que padece la región es una de las más severas de las últimas décadas, y ya hay 3,5 millones de personas afectadas en El Salvador, Honduras y Guatemala.

Asimismo, se estima que en Perú 1,1 millones de personas, incluyendo 400.000 niños y adolescentes, están en riesgo a causa del fenómeno.

En el Cuerno de África se dan dos fenómenos opuestos: En Somalia temen inundaciones que exacerben la situación de 3 millones de personas que están sufriendo las consecuencias de falta de comida.

Mientras, en Etiopía se vive la peor sequía de los últimos 30 años, lo que ha provocado que más de ocho millones de personas sufran inseguridad alimentaria y que 350.000 niños necesiten apoyo nutricional.

EFE