CAFÉ ORGÁNICO BATALLA CONTRA ROYA

Los 220 socios de la cooperativa “José Alfredo Zeledón” distribuidos en el territorio del municipio de San Juan de Río Coco están conscientes de que con el café orgánico obtienen menos rendimiento que con el convencional, pero logran compensarse con los incentivos que obtienen de los compradores internacionales y por el comercio justo, de alrededor de US$50 dólares más por quintal, que los precios que marcan en las bolsas de cotización.

Sin embargo, el cultivo de café orgánico, como lo explica Edmundo López Muñoz, presidente de la cooperativa, no solo apunta a la sostenibilidad económica de los pequeños productores socios, sino en la conservación de la flora, la fauna, el clima y el agua, y un elemento que no la sabían: la captura de carbono que circula en la atmósfera.

Según el dirigente cooperativo, los socios están distribuidos en todo el territorio del municipio de San Juan de Río Coco, en las comunidades de Las Vegas, El Ojoche, San Antonio, Mata Palo, El Bálsamo, La Florida, entre otras.

BOSQUES

“Nuestra visión es cubrir a más sectores en el territorio para ir sembrando ideas a favor del medioambiente, porque si no los despales seguirán dándose”, advirtió.

Agregó que la sensibilización es constante entre los asociados con la finalidad de fomentar la siembra de árboles, la conservación de los bosques vírgenes en cada propiedad y el cuido de la fauna.

“Si echamos veneno en las aguas, que luego toman los animales y las aves, éstos se mueren”, indicó.

“El café orgánico es para producir bosque y agua”, añadió.

Para López Muñoz lo que se ha perdido es el conocimiento en el cultivo del café.

“Los productores debemos estar conscientes que el café es de sombra. Si la quitamos, estamos aportando al calentamiento global. Con el café orgánico, todos nos dedicamos a sembrar sombra”, apuntó.

EQUILIBRIO

Propone la hipótesis de que si permanece un equilibrio ambiental, el café “puede ser más resistente a la roya y a otras enfermedades”, acotó.

El aporte ambiental es importante, no sólo por la cantidad de las 1,600 manzanas que cubren los 220 socios, sino por el grado de conciencia alcanzado. Cada productor tiene identificadas las áreas de bosques que son intocables y las que pueden ser cultivadas con el café.

“Tenemos un bosque que se llama El Cristo, en El Ojoche, que de allí sale bastante agua. Otro en Las Brisas, en el lugar Los Pocitos, donde existe otra vertiente importante de agua”, describió.

CAPTURAN CARBONO

Con un organismo costarricense, a través de Prodecoop, han firmado un convenio de pagos de servicios ambientales, específicamente encaminado a la conservación y reforestación de los bosques para la captura de carbono, para así disminuir el calentamiento global.

“El productor recibirá otro incentivo, que podrá reinvertirlo en su finca para mejorar el medioambiente. Ya tenemos la certificación Cambio 2, para iniciar”, afirmó.

Para nutrir los cafetales de caturra y borbón, utilizan abonos orgánicos, como lombrihumus y compost, en el que reutilizan la pulpa de café y otros elementos que produce la misma finca, porque la finalidad es mejorar la calidad de los suelos y así incrementar la productividad.

RESPONSABILIDAD SOCIAL

Los socios de la cooperativa también son influyentes entre los vecinos, quienes siguen las buenas prácticas en sus parcelas.

Francis González, administradora de la asociación, expresó que los agremiados también reparan los caminos de acceso a sus fincas, con aporte propio.

 

LAS VENTAS

Valor • Nicaragua se ha convertido en uno de los países de referencia en cuanto al café orgánico.

En 2012, Nicaragua logró vender en el exterior 100,913 sacos de 60 kilogramos de café orgánico, de acuerdo con la Organización Mundial del Café, OIC, con lo que en ese momento se convirtió en el quinto exportador mundial de ese producto.

El principal vendedor de café orgánico en el mundo es Honduras, que para 2012 exportó 303,206 sacos, según cifras de la OIC.

El café orgánico es el que se produce sin la ayuda de productos elaborados a base de sustancias químicas o artificiales. A este café no se le aplica ningún tipo de agroquímico.

“El café orgánico es bien pagado” y su producción cuesta menos que la del café convencional, dijo en su momento Juan Carlos Munguía, experto en cafés especiales de Nicaragua.

Un quintal de café orgánico cuesta hasta un 20% más que el convencional en el mercado internacional, de acuerdo con los especialistas.

FacebookTwitterWhatsAppCompartir